En días turbulentos para la economía, te aconsejamos que inviertas unos minutos en la lectura de esta entrevista, una charla que cotiza bien alto en la bolsa de la risa. Depositá tus preocupaciones en otro lugar, no ahorres carcajadas y disfrutá de una nota que hoy vale más que ayer.

Apostados en el bar de la puerta de Radio Sucesos, lo encaramos al “Flaco” antes de que arranque la última edición del año de su programa. “Es como una reunión de amigos, como una terapia de grupo para cagarnos de risa de lo que nos pasa”, dice Pailos sobre su segmento en la emisora del Vichi Brizuela.

A partir de ahí, empezamos a repasar el pasado inmediato del humorista y lo que viene para el verano.

Viste que diciembre es momento del famoso “balance” ¿Cómo estuvo tu 2015?
Muy bueno. Yo en 2014 me tomé una especie de año sabático porque no hice temporada ni gira. Hice el programa de radio y algunas cosas puntuales. Pero este año sí volvimos con todo. Hicimos una gira por 35 ciudades de todo el país.

¿En qué lugares te sentís más cómodo, donde decís “acá juego de local”?
En las ciudades que vamos más seguido: Mendoza, San Juan, San Luis. También Tucumán, Jujuy, Salta. Ahora me ha sorprendido el sur: Bariloche, Esquel, Viedma… teatros llenos, mucha gente. Es que con los videos circulando en Internet ni te imaginás donde llega lo que hacés.

Cero tecno

¿Cuánta bola le das a la difusión por redes sociales, youtube, etc.?
Mi productor es el que maneja todo eso. Tenemos un Twitter pero no lo uso, no le doy bola. El Facebook es el que tiene más movimiento y ahí subimos videos de cómo nos fue, o saludos o anticipamos los shows. Pero yo no lo toco mucho.

¿Es cierto que ni tus guiones o ideas escribís en la compu?
Hago todo en cuadernos. Tengo una tablet para buscar cosas pero no estoy más de una hora. Leo el Facebook y veo por ahí los comentarios pero a veces ni me acuerdo la clave.

El humorista que quería ser músico

¿Tus fuentes de ideas cuáles son?
Todo. Mi vida diaria, encuentros con amigos, la calle… Yo camino mucho por la calle. Antes me paraban para que les cuente un chiste y ahora lo hacen para contarme ellos alguna historia a mí. También veo lo que están haciendo otros humoristas, no para copiar sino para saber dónde está parado uno.

¿Quién te gusta más de tus colegas?
Todos los humoristas de Córdoba me hacen reír. Mario Devalis es un gran imitador, Adrián Gómez anda muy bien y mi ídolo es el Negro Álvarez. Yo cuando era chico me ponía a escuchar los cassettes de él imaginando que era yo el que contaba los chistes en un escenario. Sin siquiera pensar que iba a ser humorista.

Porque en realidad vos querías ser músico
Claro, yo soñaba con cantar mis canciones y quería ser famoso como músico. Yo tenía un trío, Los Viejos Pescados, con los que estábamos tocando una noche en Río Tercero y no nos daba bola nadie. Entonces se nos ocurrió contar chistes entre los temas y pegó un poco más.

Ahí saltó que garpaba más el humor que la música
Ahí se dieron cuenta (Risas). Con el tiempo, seguimos usando ese formato pero la música era complemento del humor y no al revés.

Harry Torpe, el mago de la temporada

¿Qué tenemos para este verano?
Harry Torpe, el desilusionista. Es un mago al que le sale todo mal y tiene un ayudante al que los trucos le salen perfecto. Y ese no es un actor, es un mago de verdad. Harry salió en un scketch de siete minutos dentro de otra obra pero anduvo muy bien y en ese momento dije que en la próxima temporada que hiciera iba a ser con ese nombre y con ese formato.

¿En qué teatro de Carlos Paz te encontramos?
Vamos a estar en Teatro Libertad de miércoles a domingos.

¿Una función o dos?
Los viernes y sábados dos y el resto de los días una. Pero si se pone hasta las manos, que ojalá que sea así, agregaremos (risas). Después de la temporada vendrá una gira seguramente.

¿Sueños o proyectos a más largo plazo tenés?
Estoy escribiendo una comedia para teatro que me gustaría mucho que la interpreten actores cordobeses. Y en agosto es probable que volvamos a España a hacer una gira. Hemos mandado material para apuntar al público español, que es lo que nos pide el productor de allá. Es el mismo que llevó Los Modernos y ellos mismos me orientan un poco para este laburo.

Menem lo hizo

¿Y el humor a partir de la actualidad te pinta?
La mejor época para el humor político fue la de los 90. Menem era un personaje y realmente nos cagamos mucho de risa en esos años. Estaba en todos lados, jugaba al fútbol, andaba en Ferrari…

A Cristina también le dieron
Sí, pero con Menem fue insuperable. En esa época hice un ping pong de preguntas y respuestas que fue furor en Internet: Decía por ejemplo “- ¿Qué hace un político cuando está haciendo caca? – Se está clonando” o “- ¿Cuándo te das cuenta que un político miente? – Cuando mueve los labios” (Risas). Después vinieron los quilombos del 2001 y más adelante Kirchner. Ahí dijimos “Si con esa cara se levantó una mina, ¡cómo no va a levantar el país este guaso!” (Risas).

¿Y ahora cómo viene la mano?
Yo estaba preparando chistes de mancos y me cagaron. Voy a tener que hacer chistes de chetos ahora. (Risas)

¿En qué medida te interesa la política? ¿Qué expectativas tenés?
Me interesa mucho. Ganó un candidato que no es el que yo voté. Yo voté a Scioli, que también era un cambio porque Cristina ya estaba gastada. Yo critico a todos los políticos pero cuando meto el voto deposito mi confianza. Ahora hay un presidente nuevo que es Macri y tenemos que ponernos las pilas y esperar que ande bien el país.

El flaco, de origen radical según nos contó, no le esquivó al bulto y nos dio su mirada de la realidad actual. Como deberíamos hacer todos, le quitó dramatismo a la situación y pone la mejor onda para enfrentar el futuro próximo.

«La mejor época para el humor político fue la de los 90. Menem era un personaje y realmente nos cagamos mucho de risa. Después con Kirchner pensé que si con esa cara se levantó una mina, ¡cómo no va a levantar el país este guaso! (…) Y para esta época estaba preparando chistes de mancos y me cagaron. Voy a tener que hacer chistes de chetos ahora»