Es el creador de la escuelita de futbol de barrio Juniors para niños y adolescentes con Síndrome de Down. Con tan solo seis meses de vida, lograron experiencias increíbles, como reunirse con el técnico de River en el estadio Monumental, o recibir regalos nada menos que de Lionel Messi y del Papa Francisco. La escuela ya se convirtió en fundación y, por su noble tarea, acaba de ganar el premio Jerónimo de la Gente, distinción que otorga la Municipalidad a personas o instituciones que se destaquen por un trabajo concreto por la comunidad. 

En el verano pasado nos enterábamos de una iniciativa singular: un proyecto para hacer una escuela de futbol exclusivamente para chicos con Síndrome de Down. Su fundador, Germán Laborda, decidió ponerle “Empate F.C” (por Fútbol Club) porque en el empate “hay igualdad y con él ganamos todos”. Ese era el concepto.  

La institución abrió en febrero en barrio Juniors, en La Plata y Costanera, con tan solo nueve alumnos. “Para nosotros en ese momento era mucho, sin saber lo que iba a pasar después”, dice su creador.  

Hoy Empate tiene 52 alumnos, premios, reconocimientos y experiencias inolvidables. Lo que inició como una escuelita ahora es una fundación, que con un solo semestre de existencia dejó increíbles anécdotas que Germán compartió en diálogo con La 24.  

Vértigo de emociones 

¿Cómo arrancó esta iniciativa de hacer Empate
Empate surge como una idea personal de hacer algo por los chicos con Síndrome de Down. Le busqué muchas vueltas y se me ocurrió hacer algo deportivo y que fuera gratuito para no excluir a las familias que tengan alguna dificultad en lo económico. Al lanzar el proyecto, una de las primeras personas que conocí fue Ignacio Andrada, que hoy es parte del equipo de profes, y así como él se fueron sumando tantos que si los tuviera que nombrar no termino nunca.  

¿Qué te surge al mirar para atrás y ver lo que pasó en este primer semestre de Empate?
Solo me sale una palabra para definirlo: una locura. Empezó como una simple idea y hoy se consolida semana tras semana. Se consiguió una gran cantidad de cosas para los chicos gracias a todos nuestros colaboradores.
No solo entrenar en nuestro predio sino haber generado encuentros inclusivos, como recibir a los chicos de la escuelita de Río Primero, o visitar a Las Liebres, a la escuela del colegio San Pablo. Los chicos pudieron jugar todos juntos, mezclados, divertirse… Es algo que no había pasado en Córdoba antes, se ha marcado historia con esto.  

Y hay  experiencias con personajes muy famosos
El sueño cumplido de Rafa (uno de los alumnos) de ir al Monumental a conocer a Marcelo Gallardo (entrenador de River) fue increíble. Pudo charlar y abrazar a su ídolo y dialogar con otros jugadores también. Luego, que Lionel Messi nos envíe a través de la fundación del Barcelona una camiseta firmada para Johnny (otro alumno) fue espectacular.

¿Qué más puede pasar? 

Empate ya tuvo sus reconocimientos por todo este trabajo
Sí, se ha conseguido un beneplácito por parte de uno de los bloques del Concejo Deliberante y después llegó lo del Premio Jerónimo de la Gente. La sola nominación era algo increíble para nosotros y después, al haberlo ganado, es como que todavía no podemos poner los pies sobre la tierra. Lo tengo ahí en el living de mi casa y cada vez que entro y lo veo no lo puedo creer. Es la mayor distinción para un ciudadano cordobés.  

¿Después de todo esto, qué más puede venir? 
Cuando pensábamos “¿qué más nos puede pasar?”, nos llegó lo del Papa Francisco. A través de Eduardo Pipa Epelman (amigo personal del Pontífice) nos fue enviada desde el Vaticano una imagen de Francisco, la cual fue escrita de puño y letra por él mismo, con la leyenda: «A la escuela Empate F.C, con mis mejores deseos y mi bendición. Francisco 17/6/17», junto con la moneda aniversario del jubileo 2016, como así también una imagen bendita por Francisco en persona, la cual fue entregada a cada familia y miembro del staff de Empate. Una locura.  

De escuela a fundación 

Es notable la evolución de Empate desde su origen hasta hoy… ¿Cómo se fue dando?
Cuando me di cuenta que esto crecía y se agrandaba, tuve fe y a las cuatro semanas de actividad presenté los papeles para convertir la escuela en fundación. En tres meses, moviéndonos bastante y con la ayuda de la Dirección de Inspecciones de Personas Jurídicas (IPJ), se logró el objetivo. 

¿Qué perspectivas abre ser una fundación?
Siendo fundación, ya nos podemos financiar. Ahora ya pienso medio “en loco”, con muchas ideas pero con el freno de mano puesto, soñando pero analizando sin apresurarnos. Creo que Empate puede llegar a ser muy pero muy grande. Imaginate lo que pasaría si se amplía este espacio para los chicos con Síndrome de Down a algo más abarcativo con actividades no solo deportivas sino recreativas, musicales, artísticas…. Esa es la idea.

¿Cuánta gente trabaja en Empate? 
Hoy tenemos alrededor de 30 personas de voluntariado y vamos a necesitar más. Ninguno trabaja en la fundación, son todos voluntarios ad honorem. La idea es tener más gente y el siguiente paso es tener una sede: El sueño es que pueda ser una casa amplia en General Paz o Juniors, para allí tener las reuniones de padres, del equipo de voluntarios,  guardar las donaciones, los implementos, las pelotas y camisetas. Es muy importante tener una casa, ese es nuestro sueño hoy, de los chicos y sus familias.  

¿Qué perfil de voluntarios necesitan? 
Estamos abiertos a la búsqueda de colaboradores, pero no solamente de profesores, sino también administrativos, abogados, contadores, que gracias a Dios tenemos y nos están dando una gran mano con los números y los papeles, pero cualquier rubro suma. Y voluntariado de profes también, por supuesto.  

¿Es cierto que se puede venir un “segundo Empate”?
Si los tiempos y los voluntarios nos dan, vamos a abrir un Empate en zona norte, lo cual sería una linda expectativa para terminar el año, pero no vamos a hacer nada apresuradamente. 

Soñando por más 

¿La idea es incorporar otras disciplinas?
La idea es abrirse a otros deportes y actividades: básquet, tenis, rugby, danza, algo musical. Queremos ir consolidando lo que abrimos, de a poco, y generar espacios nuevos… No ser improvisado sino planificar bien, porque lo que permitió que esto se mantenga y crezca es que es un proyecto serio.  

¿Así como habría más actividades, habría más diversidad entre los alumnos?
Sí, la idea también es ampliarnos no solo en actividades sino en recibir a chicos y chicas con otras discapacidades y no solo síndrome de Down. También queremos incorporar en la nueva sede, cuando la tengamos, los servicios de psicología y psicopedagogía e incluso de asesoramiento legal para los papás por cualquier problema que puedan tener con su niño con discapacidad.

¿Qué otras cosas harías? 
El hecho de que sea fundación Empate, ya sin el FC porque eso era futbol club, nos deja abiertos a muchísimas posibilidades. Nosotros también vamos de paseo con los chicos al shopping, a McDonalds, a Neverland…. Esas actividades que antes las hacían solamente con su familia, ahora las pueden tener entre amigos. Eso es Empate hoy, un grupo de amigos.  

¿Qué dicen los papás, las familias de los chicos que vienen a Empate?
Los papás acompañaron nuestro crecimiento desde el principio. Están ahí, presentes en los entrenamientos, apoyándonos y apoyando a sus hijos. Además, formaron un grupo lindo de padres que se apoyan y contienen entre ellos. Son una gran espalda unos de otros, es muy bueno que se hayan encontrado. Son muy agradecidos con nosotros, tanto personalmente, como por redes sociales o  con audios que nos mandan que te hacen llorar, con mensajes re lindos, con mucha buena onda.  

¿Tienen muchas nenas en el alumnado?
Inscriptas tenemos ocho nenas. La idea de incorporar danzas, bailes o pintura puede generar un mayor acercamiento de las nenas y de chicas adolescentes que puedan encontrar en Empate su espacio. Por ahí, pese a que la mentalidad de que el futbol es solo para hombres está cambiando, todavía hay papás que están en duda de mandarlas a futbol… Entonces, si hubiera nuevas actividades, posiblemente las chicas y sus familias se sientan más motivadas para acercarse.  

A flor de piel 

¿Qué emociones te genera estar al frente de Empate?
Emociones muchas, creo que nunca se acaban… Ese abrazo sincero que te dan, ese beso cuando llegan al entrenamiento es inexplicable. Mañana (25 de julio) retomamos las clases, y los profes, yo y seguramente los chicos, estamos ansiosos por el reencuentro. 

¿Qué satisfacciones concretas te deja dedicarte a esto? 
Que los chicos y chicas con Síndrome de Down esta vez tengan el “sí”, ya que la palabra que ellos vienen escuchando toda su vida es “no”: No podés entrar a este colegio, no podés venir a este club, no te podemos hacer este estudio médico… Están chocando siempre contra obstáculos, barreras. Y acá en Empate encuentran un “sí”. Sí podés venir, si podés entrar, sí podés ser parte… Eso es lo que a Empate lo hace importante y novedoso. 

Un empate que es un triunfo 

Germán es analista de sistemas y trabaja en el área de sistemas de la Caja de jubilaciones de la Provincia hace 10 años.  

Tal vez hace un año no haya siquiera soñado lo que iba a lograr a través de esta loca y maravillosa iniciativa, un celebrado Empate que se festeja como el triunfo más importante.  

Sede se busca  

“La idea es hacer la sede en General Paz o Juniors. Necesitamos saber de alguna casona, con varias habitaciones, ambientes, que se pueda alquilar. Estamos en esa búsqueda, está difícil pero entre todos podemos encontrarla”, dice Laborda. 

“La satisfacción es que los chicos y chicas con Síndrome de Down esta vez tengan el “sí”, ya que la palabra que ellos escuchan toda su vida es “no”: No podés entrar a este colegio, no podés venir a este club, no te podemos hacer este estudio médico… Acá en Empate encuentran un “sí”: Sí podés venir, si podés entrar, sí podés ser parte”