En el marco del día del locutor, celebrado el 3 de julio, la conductora de la noche de la 100.5 nos cuenta su pasión por su profesión, su camino hasta llegar al grupo Cadena 3 y su felicidad por ser vecina de barrio Juniors.

Sentados en un banco de la plaza Alberdi, donde había llevado a su hijita Nina a jugar en una soleada tarde de junio, comenzamos a conversar con Flavia Dellamagiore (37), locutora de 100.5 con casi catorce años en la radio. Antes de arrancar la charla, unos nenes se acercaron a saludarla y contarle que la escuchaban todas las noches. Luego sí, esta vecina de Juniors compartió con nosotros parte de su vida y su maravillosa profesión.

Contanos de vos
Yo soy de Arroyo Cabral, un pueblito que está pegado a Villa María sobre la ruta 158. A Córdoba me vine en el ´98 a estudiar locución y comunicación social en el Colegio Universitario de Periodismo (CUP). Elegí este lugar porque me ofrecía la posibilidad de hacer locución, que no estaba en ese momento en la (Universidad) Nacional, así que el CUP me daba la posibilidad de estudiar las dos cosas: locución y comunicación social.

¿Por qué te atrajo el mundo de la radio?
Mi papá era locutor… Se jubiló hace poco. Él me llevaba a la radio y se ve que me transmitió la pasión.

Hay componente hereditario en esa vocación
Sí, pero a mis hermanas no les pegó. Una es médica y la otra docente… Nada que ver (Risas).

El “clic”

¿Y cómo arrancaste en la actividad?
Al recibirme me volví a Villa María a trabajar en una radio de allá. Pero al año más o menos, ya estaba un poco cansada y me hizo un clic con la necesidad de cambiar. Me sirvió, no lo niego pero en un momento dije “me quiero ir” y dejé un currículum en Radio Continental, que en ese momento tenía la FM Hit, en 2004, y ese mismo año presenté también en cadena 3.

¿Cómo fue ese primer contacto con Cadena 3?
Vine, hice una prueba y no pasó nada. Y en octubre, meses después, me llamaron un viernes para avisarme que empezaba el lunes. Pese a que estaba muy sorprendida y que tenía que dejar todo y venirme a Córdoba, inmediatamente dije que sí. Fue instintivo, sin pensar.

¿Ya eras mamá?
Sí, tenía un hijo chiquitito (que hoy tiene casi 15), pero dije que sí, que aceptaba y vamos para adelante (risas). Ese mismo día en la radio de Villa María les dije que el lunes no iba. Era un sueño, pero con un miedo tremendo… Pero si te da miedo y te gusta al mismo tiempo, es una muy buena señal.

La experiencia en Cadena 3

De ahí en adelante, ¿cómo fue tu estadía en 100.5?
Siempre en Cadena 3 y la 100.5 me sentí como en mi casa. Es un lugar donde sentís que crecés, que tenés absoluta libertad… y es un medio grande. Es muy difícil renunciar a eso aunque te surja una propuesta muy prometedora.

Cuando le hicimos una nota a Javi Rosemberg decía lo mismo
Es que se vive un clima de absoluta libertad, no te condicionan. Esto fomenta que uno sea creativo… cuando uno tiene tantas libertades puede hacer, dentro del profesionalismo, lo que te guste, lo que vos quieras, lo que imagines… Hay mucho apoyo, hay un equipo grande de gente que está ahí, apuntalándote, y a veces uno termina siendo la cara visible de un proyecto pero hay un montón de otra gente. Pero es un muy buen clima, un muy buen grupo de trabajo.

Incluso no se ve entre ustedes competitividad o vedetismo
¡No! Somos de verdad un grupo de amigos.

Te lo remarco porque los periodistas de un mismo medio en alguna medida cooperan entre sí, en otra también compiten
Puede ser, pero te digo que en nuestra radio lo que prima el espíritu de equipo, de ir todos para adelante, de perseguir todos juntos los objetivos. Después cada uno en su espacio genera sus propios contenidos, su forma de ser… hay como una libertad para que cada uno haga lo que sabe.

La vocación antes que la plata

¿Tenés que salir a buscar anunciantes o eso está cubierto?
No, no. Cuando estaba en la radio de mi pueblo, Arroyo Cabral, y en la de Villa María sí tuve que hacerlo. Es más, en esas radios he trabajado ad honorem siempre… Pero bueno, la vocación es algo que no se puede controlar.

¿Trabajaste de otra cosa?
Sí, atendía en un puesto de flores. Claveles, crisantemos, lo que quieras (risas); esa fue la única experiencia fuera de la radio. He trabajado gratis mucho tiempo en radio porque siempre tuve la vocación como prioridad.

Es decir que hasta que se generase una oportunidad, elegiste trabajar gratis en tu vocación a ganar plata en otra cosa
Totalmente. He renunciado a muchas cosas en pos de eso; me he ajustado para no tener que dedicarme a otra cosa que no fuera mi vocación. Y claramente que la familia te tiene que apoyar, porque si no, no podés. Hoy, uno puede vivir de la locución y hay que agradecerlo.

La radio en la era de Internet

¿Por qué escuchar radio si puedo buscar la música que me guste en Internet?
Yo creo que la compañía humana es única e irremplazable. Vos ponés spotify o Youtube y no sentís que del otro lado hay alguien. El plus de la radio está en la compañía del otro lado, en esa persona que te habla y que uno siente que está del otro lado. Por otro lado, la radio tiene el desafío de ser creativa. Yo cada día me pongo a pensar qué cosa distinta puedo ofrecer hoy. No es que me siento y paso música. Intento ofrecer algo para atraer al oyente.

¿Y qué solés hacer?
No sé si hay una fórmula pero lo busco por el lado de la compañía. El plus de la radio en relación a las plataformas de música es saber que hay alguien real del otro lado. Me gustan los mensajes, me gusta que la gente escriba, me gusta leérselos, contestarles…

¿El llamado telefónico a la radio existe todavía?
El abanico de la audiencia es muy grande y hay gente que no tiene redes sociales y prefiere llamarte. Hay que sumar el teléfono fijo incluso, que parece una pavada, pero para la otra persona siente que también la tienen en cuenta, que es parte. Aunque claramente las redes sociales acaparan el mayor flujo de comunicación.

¿Y vos qué onda con las redes sociales?
Es una herramienta más de trabajo. No las demonizo en absoluto, están metidas en nuestra cotidianeidad, en nuestras historias, en lo que somos… Así que bienvenidas sean. ¡En la radio nos ayudan un montón! Nos han acercado muchísimo con los oyentes.

¿Qué te gusta de las redes?
Que el locutor no está allá arriba… que está a la misma altura que el oyente y eso me parece fantástico. El oyente y yo, hoy, manejamos la misma información. Yo tengo que pensar cómo transmitirla para que sea más atractiva. Para mí también es muy importante conocer al oyente, no solo es que ellos me conocen a mí, yo también a ellos… hay como un feed back. Por eso me parece que es fantástico.

En el marco de la tecnología, los diarios están muy cerca de desaparecer, ¿La radio, hacia dónde va?
¡Ojalá que nunca muera! Yo insisto con esto: el humano es irremplazable. Y el plus de la radio lo da que haya una persona del otro lado, que te hable, que vos sientas que está… Por eso hay que aggiornarla pero también humanizarla, tiene que ser compañía. Hay gente que está muy sola… Y a veces la radio termina siendo un integrante más de la familia.Una vez me dijeron, sin conocerme, que mi voz les resultaba “familiar”. Que me digan eso es impagable porque que alguien te sume a su cotidianeidad es fabuloso.

«El plus de la radio, que no lo tiene Spotify ni Youtube, es saber que hay alguien real del otro lado… La compañía humana es irremplazable»

Minuto a minuto

¿Del rating estás pendiente? ¿Es algo que te interese mucho?
Nos miden una vez por año. De hecho, ahora hace poco nos han hecho medición. Es como una calificación que te sacás en una evaluación… Es una forma de saber en qué estás flojo o qué va bien. Eso sirve para reforzar contenidos o lo que no va, saber cómo modificarlo o ajustarlo… ese es el punto del rating. Para potenciar lo que va bien y para revisar lo que no.

A pesar de mucha competencia, la 100 está arriba
Sí, de hecho es la FM más escuchada de Córdoba y el grupo humano es la gran clave de su vigencia. Que haya un grupo de trabajo bien fuerte, tirando todos para el mismo lado, creo que suma, y mucho, para que la radio esté ahí donde está.

¿En el futuro de tu carrera, te interesaría crecer dentro de Cadena 3 o tenés otros sueños u objetivos, como Buenos Aires, por ejemplo?
Me llamaron de Buenos Aires en un momento pero no me animé. Me impactó la llamada, pero no. Yo tengo puesta la camiseta, estoy tan cómoda en la 100.5, se trabaja tan bien… Yo soy una defensora de los medios de comunicación de Córdoba y creo que a veces se los subestima un poco. Acá hay tanto talento como en Buenos Aires.

En tu caso, tu radio es más bien un medio nacional
Es un medio que te exige un entrenamiento continuo, mucho profesionalismo… El grupo Cadena 3 es un desafío constante, no es un lugar donde te puedas achanchar… Es como subirte a la cinta del gimnasio, hay que estar siempre en movimiento y siempre para adelante.

«Trabajar en Cadena 3 es como subirte a la cinta del gimnasio: Hay que estar siempre en movimiento y siempre para adelante; no te podés achanchar»

Enamorada de su barrio

En cada tramo de la charla con Flavia, nos damos cuenta que no solo está enamorada de su profesión de locutora sino de su barrio Juniors.

“Antes de arraigarme acá estuve viviendo con otros estudiantes golondrina cerca de la terminal, también en Nueva Córdoba, en el centro, en Alberdi. Pero en ningún lado llegué a arraigarme. Cuando ya llega la familia, los hijos, uno echa raíces. Y eso me pasó en Juniors. Sería muy difícil irme de Juniors… me enamoré del barrio. Está tan cerca de todo, es tranquilo, es lindo… Hace diez años que vivo ahí, mis hijos van a la escuela ahí y espero no tener que irme nunca”, concluye Dellamagiore.

Su felicidad se transmite en su amplia sonrisa, provocada por su pasión por la radio, su alegría por ser parte de nuestro barrio y, por supuesto, por su maravillosa familia.

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Ping Pong con Flavia

Mario Pereyra: ¡Un maestro!
Rony Vargas: ¡Un referente absoluto!
Gabriela Tessio: ¡Genia! ¡La quiero y admiro mucho!
Mario Pergolini: Un transgresor, dueño de un estilo único, un distinto. ¡Me encanta!
Elizabeth «la negra» Vernaci: ¿Qué decir? Negra, ¡qué voz!
Lalo Mir: Me encantaría decirle personalmente cuánto me gusta. ¡Genio, Lalo!
Jorge Lanata: No lo sigo. No podría dar una opinión de su trabajo.
Cristina Kirchner: Me reservo la opinión.
Mauricio Macri: Igual, me reservo la opinión.
Despenalización del aborto: Un tema tremendamente sensible. Respeto ambas posturas.
Economía argentina: Ojalá podamos salir a flote pronto. Nos merecemos un país en marcha, creciendo, con trabajo y estabilidad para todos.